Mi Chavela, su nombre es Isabela, le podemos llamar Inocencia. Tiene el barrio revuelto, conoce a casi todos los vecinos y a cada cual le tiene su nombre, Iñaña, Praaa, el que se le ocurra. Ya camina y lo hace muy bien

Foto: Aramis Fernández Valderas
Mamá Yaima y Papá Dany, le enseñan cómo usar el nasobuco, Chavela lo rechaza con esa inocencia de poco más de un añito. Lo que la hace especial es que en medio de tanto encierro, ella se las ha arreglado para ser sociable independientemente de que pocas veces sale al portal de su casa a ver los pajaritos y los perros del vecino del frente.